
martes, 22 de diciembre de 2009
sábado, 17 de octubre de 2009
Piénsalo bien
En vísperas de la manifestación contra el aborto, las organizaciones de mujeres llaman a la reflexión, a través de este video, sobre las consecuencias y repercusiones que sobre la vida de miles de mujeres tendría atender a las demandas de los grupos anti-elección.
El próximo sábado 17 de octubre, la ciudad de Madrid será escenario, una vez más, de una manifestación convocada por grupos neoconservadores, confesionales y fundamentalistas contra el avance de los derechos civiles, contando, como en otras ocasiones, con el apoyo de la Conferencia Episcopal y del Partido Popular. En esta ocasión, el motivo es manifestar su oposición al derecho de las mujeres a decidir libremente sobre sus derechos sexuales y reproductivos, demandando la prohibición total del aborto en España.
Las organizaciones firmantes afirman que se trata de un intento evidente de manipulación política, cuyo objetivo real no es otro que el de entrometerse en la vida de las mujeres, estigmatizando y criminalizando su derecho a decidir sobre su maternidad.
Por los derechos humanos de las mujeres, por respeto a la dignidad personal de las mismas, en defensa de la libertad de conciencia y desde el respeto absoluto a la vida de todas las personas, no podemos permanecer en silencio ante esta nueva utilización fraudulenta de un pretendido derecho a la vida, por parte de quienes quieren imponer una moral rígida, basada en sus creencias personales, por encima de los derechos de las personas y del interés público.
Fuente: http://nosotrasdecidimos.org/
sábado, 3 de octubre de 2009
lunes, 21 de septiembre de 2009
Para la reflexión

miércoles, 16 de septiembre de 2009
domingo, 30 de agosto de 2009
Esto no es una canción
sábado, 15 de agosto de 2009
viernes, 7 de agosto de 2009
martes, 14 de julio de 2009
lunes, 6 de julio de 2009
sábado, 4 de julio de 2009
Normalidad

viernes, 19 de junio de 2009
domingo, 31 de mayo de 2009
martes, 26 de mayo de 2009
jueves, 21 de mayo de 2009
lunes, 18 de mayo de 2009
Adios a Mario Benedetti
mis acordes cotidianos;
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia.
Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice, y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada;
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro.
Tu boca que es tuya y mía,
Tu boca no se equivoca;
te quiero por que tu boca
sabe gritar rebeldía.
Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Y por tu rostro sincero.
Y tu paso vagabundo.
Y tu llanto por el mundo.
Porque sos pueblo te quiero.
Y porque amor no es aurora,
ni cándida moraleja,
y porque somos pareja
que sabe que no está sola.
Te quiero en mi paraíso;
es decir, que en mi país
la gente vive feliz
aunque no tenga permiso.
Si te quiero es por que sos
mi amor, mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
viernes, 8 de mayo de 2009
domingo, 3 de mayo de 2009
domingo, 26 de abril de 2009
martes, 14 de abril de 2009
martes, 24 de marzo de 2009
El preservativo (con permiso de Fabri)

EL preservativo es de muchos colores, pero abunda el oscuro melancólico, color de la piel del mayor número de las víctimas de sida. Cinco millones de personas mueren al año de esta terrible enfermedad -la mayor parte mujeres- en el continente africano. Y a pesar de tan grave y trágica situación, el Papa, en un arranque de irresponsabilidad, ha condenado el uso del condón, contradiciendo a la comunidad científica y a Naciones Unidas que avalan sin ambages su uso profiláctico. El uso del preservativo es imprescindible, aunque sólo sea por la gravedad de esta epidemia que alcanza dimensiones bíblicas, y del ingente número de víctimas infectadas por el apocalíptico virus, que ya supera los veinticinco millones de personas.
El pecado, la represión sexual y la castidad son los dos fetiches de nuestra religión, que todavía se difunden desde algún arcón olvidado de la casa. Aprendimos la castidad y la mortificación corporal a costa del nacionalcatolicismo y de Pemán, poeta irónico que solía poner una peligrosa nota de humor a sus reflexiones religiosas. Las bondades de la castidad hicieron asomar al beato Escrivá de Balaguer -espiritualmente refugiado en su santuario de Torreciudad- para meterle un poco de santidad y de cilicio a su panegírico religioso, siempre aristocrático y demasiado humano.
A pesar de su indudable y probada utilidad y eficacia preventiva, la condena del preservativo -considerado por la Iglesia como un artilugio satánico que promueve la promiscuidad sexual- sigue sido una obsesión enfermiza de los neoconservadores que rigen actualmente los destinos de la Iglesia católica, reprobación muy útil, si acaso, para reunir beatas remiradas y gazmoños puritanos, pero absurda y peligrosa si nos atenemos a la realidad de la sexualidad en el mundo moderno, y a sus mórbidas consecuencias si se practica de forma irresponsable.
Ahora que estamos respirando un clima -excesivo en mi opinión- de relativismo erguido y de moral pragmática y utilitarista, ahora que además hemos superado a Freud y sus neurosis de origen libidinoso, el Papa parece aferrarse a la lucha contra el preservativo y a promover la castidad como la única solución que garantiza la erradicación de las enfermedades de transmisión sexual. Y claro, en eso lleva razón, pero intuyo que en esta singular contienda nuestro diablo, nuestro viejo diablo no parece dispuesto a dejar en barbecho tan deliciosa y erótica tierra de lo humano, plena de sensualidad, de sentido lírico, de sentido místico y de sentido común. Quiere decirse que los seres humanos no mueven nada si las relaciones no llevan un punto de pecado y picardía, que se puede traducir en matrimonio, en pareja de hecho o simple amancebamiento, ya sea homo y heterosexual. Y es que el sexo es un guiño que se hacen los seres humanos para asegurarse una sonrisa de amor cómplice en lo venidero y un crucero voluptuoso a corto plazo. Y ahí nos tiene a todos impacientes, contra él, contra el Papa, empecinado en escribir desde su trinchera romana una nueva versión de La divina comedia a golpe de amonestaciones, espantos y torturantes fajas metálicas.
La cuestión es globalizar, sea como sea y pase lo que pase, los valores absolutos y universales -fundamentalistas- del catolicismo rampante, tan proclives, por cierto, al sufrimiento, al sacrificio y al aburrimiento. Pero lo cierto es que unos y otros, europeos y africanos, tienen derecho, perfecto derecho e imperiosa necesidad de utilizar esa funda de látex e intimidad. Todos menos aquéllos, supongo, que han optado libremente por el celibato y por los amores espirituales y a contracorriente, que también son unos y otros.
Con su celestial desmemoria sanitaria el Papa saca alguna vez su gaya doctrina y no para renovarla, como sería de esperar, sino para fascinar a las multitudes con las supuestas bondades de la abstinencia sexual, hasta el punto de que ya no saben qué hacer con su venérea corporalidad, y terminan por exponerla a riesgos tan innecesarios como evitables. Y es que en todo resurgimiento religioso, como el presente, arrecia la irracionalidad de los dogmas que usábamos ya en el colegio, y que perfuma el presente con aromas de adolescencia y teocracia, fragancia milenarista de nefastas consecuencias.
No sabría uno decir si estas frivolizaciones del preservativo y la castidad van a favor o en contra de la izquierda o la derecha, pero sí parece claro que van en contra del ser humano. Son en las cremalleras durísimas del dogma, en los inútiles tumbos de la superstición, en la miseria de la sumisión donde más luce la calderilla religiosa que expone a sus rebaños a la ferocidad del lobo. En fin, póntelo, pónselo, no seáis capullos.
lunes, 2 de marzo de 2009
jueves, 12 de febrero de 2009
jueves, 22 de enero de 2009
martes, 6 de enero de 2009
Cada loco con su tema
Cada loco con su tema,
contra gustos no hay disputas:
artefactos, bestias, hombres y mujeres,
cada uno es como es,
cada quién es cada cual
y baja las escaleras como quiere.
Pero, puestos a escoger, soy partidario
de las voces de la calle
más que del diccionario,
me privan más los barrios
que el centro de la ciudad
y los artesanos más que la factoría,
la razón que la fuerza,
el instinto que la urbanidad
y un sioux más que el Séptimo de Caballería.
Prefiero los caminos a las fronteras
y una mariposa al Rockefeller Center
y el farero de Capdepera
al vigía de Occidente.
Prefiero querer a poder,
palpar a pisar,
ganar a perder,
besar a reñir,
bailar a desfilar
y disfrutar a medir.
Prefiero volar a correr,
hacer a pensar,
amar a querer,
tomar a pedir.
Antes que nada soy
partidario de vivir.
Cada loco con su tema,
que contra gustos no hay ni puede haber disputas:
artefactos, bestias, hombres y mujeres,
cada uno es como es,
cada quién es cada cual
y baja las escaleras como quiere.
Pero, puestos a escoger, prefiero
un buen polvo a un rapapolvo
y un bombero a un bombardero,
crecer a sentar cabeza, prefiero
la carne al metal
y las ventanas a las ventanillas,
un lunar de tu cara
a la Pinacoteca Nacional
y la revolución a las pesadillas.
Prefiero, el tiempo al oro,
la vida al sueño,
el perro al collar,
las nueces al ruido
y al sabio por conocer
a los locos conocidos.